¿Dolor de mandíbula después de entrenar? 7 causas y cómo evitarlo
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¿Alguna vez te has encontrado con un dolor en los músculos de la mandíbula después de hacer ejercicio? Aunque el ejercicio es bueno para la salud general, actividades como rechinamiento de dientes o la tensión de los músculos de la mandíbula durante el ejercicio pueden causar dolor en los músculos de la mandíbula. Entonces, ¿cuál es la causa de este dolor?
En este blog, exploraremos siete posibles razones del dolor de mandíbula después del ejercicio, formas sencillas de prevenirlo y señales de alerta que pueden indicar un problema dental o de salud subyacente.
📑 Tabla de contenidos
¿Por qué me duele la mandíbula después de entrenar? 7 posibles razones
El dolor de mandíbula después del ejercicio puede tener varias causas, entre las que se incluyen estas siete posibles razones.
1. Apretar los dientes inconscientemente durante el ejercicio
Hay personas que aprietan los dientes sin darse cuenta durante los ejercicios intensos, especialmente cuando levantan cargas. En un estudio de 2021, se analizó el efecto del apretamiento de dientes en la activación muscular durante el ejercicio. Según el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, el apretamiento de dientes a menudo provoca dolor en la mandíbula y fatiga muscular. En conjunto, estos resultados ofrecen información sobre cómo el apretamiento muscular durante el ejercicio puede provocar dolor de mandíbula después de entrenar.
2. Músculos de la mandíbula sobrecargados y tensión muscular
Los músculos de la mandíbula también pueden sufrir sobrecargas durante los ejercicios rigurosos. Un estudio realizado en 2014 estableció que la activación del músculo masetero se produce cuando aumenta la intensidad del ejercicio. Como resultado, se puede sentir rigidez, dolor o molestias en la zona de la mandíbula. Según la Cleveland Clinic, esta es una sensación típica asociada con la afección del dolor de mandíbula.
3. Mala postura y tensión en los músculos del cuello
Tu postura durante el entrenamiento podría ser otra razón de la tensión muscular en la zona del cuello y los hombros. Si mantienes la cabeza hacia adelante o dejas caer los hombros, podrías aumentar la presión sobre los músculos del cuello. Harvard Health afirma que la mala postura contribuye a la tensión muscular y al dolor de cuello. Dado que los músculos del cuello interactúan con los músculos de la mandíbula durante ciertas actividades, la tensión muscular podría contribuir al dolor de mandíbula.
4. Deshidratación y desequilibrio de electrolitos
El ejercicio intenso hace que el cuerpo pierda electrolitos y líquidos a través del sudor. Los electrolitos ayudan a regular el funcionamiento de los nervios y los músculos. Si tu cuerpo está deshidratado o presenta desequilibrios de electrolitos, es posible que te veas afectado por molestias musculares. Aunque la deshidratación no está directamente asociada con las molestias en la mandíbula, puede provocar molestias musculares.
5. Respiración bucal y respiración profunda durante los entrenamientos
En casos de entrenamientos intensos, se puede recurrir a la respiración bucal para satisfacer la necesidad de oxígeno del cuerpo. En el estudio de 2024 de BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation, los investigadores descubrieron que la respiración bucal era frecuente entre los participantes mientras realizaban entrenamiento de resistencia. Es importante señalar que en el artículo no se abordó el dolor de mandíbula ni ninguna relación entre la respiración bucal y el dolor de la articulación temporomandibular (ATM). Se necesitan más investigaciones para determinar si los hábitos respiratorios contribuyen a las molestias de mandíbula después del entrenamiento.
6. Irritación de la articulación temporomandibular (ATM)
Tu rutina de ejercicios también puede empeorar los trastornos temporomandibulares (TTM). Los trastornos temporomandibulares son aquellos relacionados con la articulación que conecta la mandíbula inferior con el hueso del cráneo, lo que permite hablar y masticar. La Mayo Clinic explica que acciones como el rechinamiento y el apretamiento de dientes contribuyen a la probabilidad de padecer trastornos de la ATM.
Un estudio de 2024 publicado en Cureus examinó a 60 adultos que ya padecían TTM. Los estudios han demostrado que las personas pertenecientes al grupo de ejercicio de alta intensidad sufrieron un aumento de los síntomas en comparación con las del grupo de ejercicio de baja intensidad. Aunque es necesario realizar más estudios, parece que el ejercicio riguroso puede empeorar los síntomas de los TTM.
7. Problemas dentales existentes
En algunos casos, el dolor de mandíbula que aparece después de los entrenamientos podría estar realmente asociado con problemas dentales, que no necesariamente son provocados por la rutina de ejercicios. Algunos ejemplos de afecciones dentales incluyen caries, infecciones y enfermedades de las encías, entre otras. Estos problemas pueden provocar dolor en los dientes, la mandíbula o la cara. Si sufres de alguno de ellos, no ignores ningún dolor que aparezca durante el ejercicio.
Cómo prevenir el dolor de mandíbula después de entrenar

No tienes que renunciar a tus entrenamientos para evitar las molestias en la mandíbula. Algunos cambios sencillos en tu rutina de ejercicios pueden ayudar:
- Presta atención al apretamiento de mandíbula. No te obligues a morder con fuerza cuando entrenes al máximo. Mantén siempre la mandíbula relajada.
- Usa un protector bucal deportivo hecho a medida. Usa un protector bucal deportivo hecho a medida. Cuando entrenes con la posibilidad de entrar en contacto con algo, es recomendable usar un protector bucal deportivo para reducir las posibilidades de dañar tus dientes. Pide consejo a tu dentista.
- Mantén una buena postura. Mantén la cabeza alineada con la columna vertebral durante el entrenamiento y no fuerces el cuello y los hombros mientras haces ejercicio.
- Mantente hidratado. Durante tu rutina de ejercicios, asegúrate de beber suficiente agua para compensar la pérdida debida al sudor.
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Calienta y enfría. Aumenta lentamente la intensidad de tu entrenamiento y permite que tus músculos se relajen.
Nota rápida: Usar un protector bucal protege tus dientes; sin embargo, no garantiza la prevención de la tensión muscular de la mandíbula y los problemas de la ATM. Si el dolor de mandíbula persiste, pide que un dentista lo evalúe.
¿Cuándo deberías preocuparte por el dolor de mandíbula después del ejercicio?
Si tienes dolor de mandíbula durante más de una semana, la Cleveland Clinic sugiere que consultes a un médico. Aún más importante, según la American Heart Association, el dolor de mandíbula puede estar asociado con un ataque al corazón si experimentas presión en el pecho, dificultad para respirar, sudor frío, náuseas o dolor en el brazo, la espalda o el cuello.
Si experimentas molestias en la mandíbula junto con estos síntomas, deja de hacer ejercicio y llama inmediatamente a los servicios de emergencia
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Preguntas frecuentes
❓ ¿Es normal que te duela la mandíbula después de entrenar?
No realmente. El dolor de mandíbula después del ejercicio podría estar asociado con el rechinamiento de dientes, la tensión muscular o cualquier otra afección preexistente de la mandíbula o la boca. Si el dolor persiste, es aconsejable visitar a un dentista para determinar su causa.
❓ ¿Levantar pesas puede causar dolor de mandíbula?
Sí. Hay personas que pueden rechinarlos los dientes sin darse cuenta mientras entrenan con cargas muy pesadas o realizan cualquier otra forma de rutina de ejercicio intenso.
❓ ¿Deberías usar un protector bucal cuando entrenas?
Se recomienda el uso de protectores bucales para proteger tus dientes de cualquier tipo de golpe que pueda producirse al practicar deportes de contacto o realizar cualquier actividad que pueda dañar tus dientes. Existen protectores bucales personalizados que ofrecen un ajuste perfecto y proporcionan la máxima protección. Si rechina mucho los dientes, consulta a tu dentista.
¿Buscas algo más? Consulta nuestra sección completa de preguntas frecuentes.
